1487 - 1555

 

APUNTES BIOGRÁFICOS

 

Julio III (latín: Iulius PP III)

(10 de septiembre de 1487 – 23 de marzo de 1555). Roma / ITALIA

Papa nº 221 de la Iglesia católica de 1550 a 1555.

 


 

De nombre Giovanni Maria Ciocchi del Monte, tras estudiar jurisprudencia y teología en Perugia y Siena, sucedió a un tio suyo en el arzobispado de Siponto en 1513, cargo que desempeñó hasta que, en 1521, fue nombrado obispo de Pavía.

Rehén de las tropas de Carlos V durante el Saqueo de Roma en 1527, fue nombrado cardenal presbítero por Pablo III en 1536 y fue encargado por este Papa de los preparativos del Concilio de Trento, que llegó a presidir.

Papado

Elegido Papa en un cónclave al que asistieron cuarenta y ocho cardenales, adoptó en su coronación el nombre de Julio III. Carlos I de España se había opuesto inicialmente a su elección para la que proponía como candidato a Juan de Toledo; no obstante, cedió ante el acuerdo de franceses e italianos en el nombramiento del Cardenal del Monte; con todo, encontró más adelante en él un fiel aliado. Elegido el 7 de febrero fue coronado el 22 de febrero de 1550.

El nuevo Papa se encontró con la actividad conciliar interrumpida y no logró reanudarla hasta un año después; el primer día de mayo de 1551 se abrían otra vez las sesiones del concilio. Lo hacían en Trento; el emperador no hubiera admitido otra sede, y el Papa, cuyo carácter no era precisamente enérgico, le temía lo suficiente como para no osar contravenir sus deseos. Los obispos y demás representantes franceses no acudieron a la cita, pues no se lo permitió su nuevo rey, Enrique II.

La precaria paz entre Francia y el eje España-Imperio estaba a punto de ruptura. Los asuntos italianos y, ligado a ellos, el papa dieron ocasión a la contienda. Julio III restauró a Octavio Farnesio, el nieto del anterior papa Pablo III y yerno de Carlos V, en el ducado de Parma, quien debía cederlo a su suegro en cumplimiento de un compromiso anterior. Para retener el ducado no tuvo reparo el Farnesio en pedir la ayuda del rey francés, quien estuvo presto a concedérsela por rivalidad con el emperador. El papa, desairado por el duque y acosado por Francia, unió sus fuerzas a las de Carlos V. El «cristianísimo» rey francés no se debió atormentar la conciencia al confabularse con los turcos que hostigaron las costas italianas mientras él se apoderaba de Siena y llevaba la guerra al centro de Italia.

En 1552 se clausuraba súbitamente el concilio de Trento. Julio III sobrevivió hasta marzo de 1555, pero ya no tuvo coraje para reanudarlo.

Las profecías de San Malaquías se refieren a este papa como De corona montana (De la corona del monte), cita que hace referencia al nombre con que fue bautizado y a que en su escudo de armas figuran dos coronas.

Una biografía reciente arguye que la relación no era sexual, pero la notoria extravagancia de las actuaciones de Julio III sugiere precisamente lo contrario.

Tras la muerte de Julio III, en 1555, el status de Innocenzo como "Principe de la Iglesia" fue una referencia vergonzante para los Papas siguientes, que vertieron acusaciones como "un estilo de vida voluptuoso e indecente" la del "cardenal-mono".

El asesinato de dos sirvientes - un padre y el hijo que intentó defenderlo - le llevó a ser prisionero en diferentes monasterios durante años. Fue asimismo acusado de la violación de dos mujeres "de baja condición", aunque no llegó a ser declarado culpable.

Falleció en 1577,  a la edad de 46 años.

Los cuerpos del Papa Julio III y de Innocenzo reposan juntos en la Iglesia de San Pietro, en Montorio (Roma)


 



 

ISLA  TERNURA PLAYA NO ERES EL ÚNICO