HOMOSEXUALIDAD EN EL PERÚ PRECOLOMBINO  1/3

 

 

 

Cuando hablamos del Perú Precolombino generalmente pensamos en los Incas y su magnífico imperio solar. Lamentablemente en la escuela o en las universidades se habla muy poco o simplemente no se menciona aspectos de la historia que aún son incómodos para la sociedad actual. Prácticamente se obvia el estudio de las culturas que practicaban los cultos lunares, los sacrificios humanos y la sodomía religiosa.

Bueno, como peruana quiero darles a conocer algo de mi país. Los Incas dieron a los pueblos de la desértica costa norte del Perú el nombre de “juncas” o “yungas”, pero igual denominación   recibían los pueblos de la selva (jungla). Los conquistadores, para diferenciarlos, llamaron a los pueblos asentados en la costa “juncas o yungas costeros”.

Cieza de León cuando escribe sobre la religión que practicaban los yungas costeros nos dice: “se tiene ciertamente que en los oráculos y adoratorios donde se daban las respuestas el demonio hacía entender que convenía para el servicio suyo que algunos mozos desde su niñez estuviesen en los templos, para que a tiempo y cuando se hiciesen los sacrificios y fiestas solemnes, los señores y otros principales usasen con ellos el maldito pecado de la sodomía”.

En apoyo de lo dicho, Cieza de León transcribe las palabras de fray Domingo de Santo Tomás: “verdad es que generalmente entre los serranos y yungas el demonio ha introducido éste vicio debajo de especie de santidad, y es que cada templo o adoratorio principal tiene un hombre o dos más, según es la importancia del ídolo, los cuales andan vestidos como mujeres desde el tiempo que eran niños, y hablan como tales, y en su manera, traje y todo lo demás remedan a las mujeres. Con éstos mozos, casi como por vía de santidad y religión, tienen los señores principales su ayuntamiento carnal y torpe los días de fiesta. Digo esto porque he castigado a dos: el uno de los indios de la sierra, que estaba parta ése efecto en un templo, que ellos llaman huaca, de la provincia de los Conchucos, de la ciudad de Guanuco; el otro era de la provincia de Chincha; ambos indios de su Majestad, a los cuáles hablándoles yo sobre esta maldad que cometían, y agravándoles la fealdad del pecado, me respondieron que ellos no tenían culpa, porque desde el tiempo de su niñez los habían puesto allí sus caciques para que los señores principales usaran con ellos éste maldito y nefando vicio y para ser sacerdotes y guardas de los templos de sus ídolos”.

Otro testimonio fue el de Diego de Gálvez, quien con Peralonso Carrasco vieron en la provincia del Collao a uno o dos de éstos mismos indios a los que se refiere fray Domingo de Santo Tomás. Gutiérrez de Santa Clara afirma que el pecado nefando lo usan las gentes de la costa en sus ritos y ceremonias.

Los datos anteriores son del libro “Historia del Perú Antiguo” por Luis E. Valcárcel, tomo 3, quinta edición, 1985. Decidí investigar por cuenta propia, viajé a Trujillo y a Lambayeque, y conseguí recopilar la siguiente información que seguidamente os ofrezco.

LOS VICUS

Los restos arqueológicos de ésta cultura fueron encontrados por los huaqueros (ladrones de tumbas) en el año 1960. Florecieron entre el año 500 a.C. hasta el 600 d.C., se ubicaron en el departamento de Piura entre el cerro Vicús, orillas del río Piura y las cercanías de Chulucanas.

Eran una sociedad esclavista, la clase dominante estaba formaba por el soberano del valle, los sacerdotes y los guerreros; la clase dominada era el pueblo (campesinos y artesanos) y los esclavos (prisioneros de guerra). Su economía se basó en la agricultura, la ganadería, la caza y la pesca. Domesticaron a las llamas. Dominaron las técnicas de la metalurgia, elaboraron corazas, petos y coronas de tumbaya (aleación de oro, plata y cobre).

En la religión predominaba el culto a los muertos. Se rendía culto a un dios representado con grandes colmillos de felino y coronado por serpientes. No tenemos muchos datos acerca de sus rituales pero sus ceramios han dejado testimonio de que practicaban la agresión fálica con sus prisioneros, los cuales después eran sacrificados.

Si bien es cierto que no podemos decir que los Vicús practicaban la sodomía religiosa (pues la agresión fálica se practicaba más como una forma de humillar al prisionero), podemos decir que los Vicús asentaron los precedentes del culto lunar que posteriormente llegaría a su esplendor con los Moches y los Chimués.

 

 

 

ISLA  TERNURA PLAYA BUCEANDO EN OTRAS ÉPOCAS