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Mi primavera |
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Desde el corazón de Marcelo (ARGENTINA) |
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Era una criatura y aun así volaba, era una criatura y aun así necesitaba esa mirada, esos labios, ese ser con alma que en algún lugar me estaba esperando… porque sabia positivamente que me estaba esperando… El progenitor sabia que su única meta en este mundo era satisfacer las necesidades materiales de sus generaciones futuras, no estaba… la progenitora postergaba y declinaba deberes que debían incluirme, solo por el propósito del “no hace problema para nada”, no me incluía entre sus problemas, no estaba… los condescendientes solo buscaban esa felicidad egoísta que conlleva toda vida adolescente sin incluirme entre sus prioridades, no estaban…dicen que las amistades son la familia que uno puede llegar a elegir, pues yo mismo elegí a mi propia familia, y si bien aquellos daban su notorio afecto, condescendencia, compañía y apoyo, en muchos de los momentos necesitados no estaban… Así pasan los otoños sin presencia notoria alguna, sintiendo algo (puede llamarse cariño) con pasajeros de la vida, aquellos que solo buscan carne en vez de paz… así pasaron los inviernos, en mis despertares, en la adquisición de experiencias, en el deseo, en la lujuria, y aun mas pasajeros pasaban y se bajaban de este transporte que me conducía a ningún lado. En las primaveras llegaron las flores y con ellas más pasajeros, que perduraban y me acompañaban más tiempo en este viaje, aunque solo hayan sido pasajeros… (Nobleza obliga, gracias a estos pasajeros los descubrimientos erótico-vivenciales han hecho de mi vida más placentera). Y pasaron… Aquel otoño, seguía en mi transporte, allí estaba yo (con vos aunque no físicamente, siempre supe, desde el primer momento, estabas ahí, solo debía encontrarte) es ese transporte sin destino, con aquellos pasajeros, valga la redundancia, “pasajeros”, con mi progenitores y condescendientes ahí, ausentes aun, con mas problemas que por supuesto no me incluían… y la familia elegida completamente desconociendo mi viaje… así pues estaba, yo solo con mi otoño, y sin darme cuenta te encontré… Cantaba, lloraba, gemía, volaba, reía, sentía placer y a la vez angustia, creía que eras y a la vez creía que no… te encontré por fin!, pensé! Pero… serás??... solo delimitaba mis acciones al correr del tiempo, solo me dedicaba a tenerte aunque sea en ese momento, solo reía, gritaba y sentía placer… solo lloraba, cantaba y sentía mucho mas placer. Eras vos, lo sabia, años habían pasado buscándote. Al fin había descubierto cual era el destino de ese transporte, al fin había descubierto cuan frágil era mi existencia… solo con tu mirada podía caer definitivamente muerto de la felicidad… al fin pude descubrir que no eras solo imaginación, que no eras solo sueños, que eras real y eras Mio. Estabas, viste te encontré y no quise seguir viajando… no quise mas pasajeros (nobleza obliga nuevamente, gracias pasajeros por ayudar a encontrarlo, eternamente agradecido). Con vos, las ausencias se me hicieron presentes, también con vos me he dado cuenta que no eran ausencias las progenitoras, sino mas bien, ellos y aun mas los condescendientes sabían perfectamente que yo sabia que camino tomar y que ese camino me iba llevar a la gloria… así fue… Con vos, a ese transporte le puse un nombre, vida... con vos esos pasajeros se hicieron nada y mucho a la vez, gracias a ellos puedo disfrutarte vivirte mirarte jugarte y hasta abrazarte. Con vos, mi transporte llego a destino, y comienza un nuevo viaje, nuestra vida… ahora si tiene todo sentido y veo que , como todos dicen, el destino esta escrito, es verdad, estaba escrito que duraríamos para toda la vida y mas!!! Concluyendo mi relato, agradezco a mis progenitores y condescendientes el haberme dado la libertad e independencia necesarias para poder encontrarlo en mi imaginación primero, y mi “viaje de la vida” después, agradezco a mi familia electa, el haberme dado el apoyo limitado justo y necesario, para poder encaminarme a mi encuentro, al encuentro de mi propio otro ser… agradezco a esos pasajeros que acolchonaron mi viaje y la espera de mi magnificencia, llenándome de deseo, lujuria, cariño en algunos casos, y de la experiencia suficiente para poder encontrar este amor. Gracias a las flores que nunca secaron y siguen ahí de pie, ornamentando mi existencia, nuestra existencia. Han pasado cuatro primaveras desde aquel otoño que de gris se tiño de los colores mas rozagantes de la primavera; primavera eterna que alegrara cada rincón de mi corazón mientras estés a mi lado. Gracias por ser como sos, no cambies nunca porque así te amo… Te ame! Te amo! Y te voy a amar toda la vida…
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